Por Eusebio García del Castillo Jerez
Más allá de las soluciones vanas y apresuradas que la ofrece clase política, aderezada con su habitual fuego cruzado, tan deleznable cuando se producen sobre temas capitales, la verdadera solución se encuentra a un paso. Un tercer foco que incendie la otra turba, la que permanece oculta en el sustrato de una sociedad anestesiada, manipulada y engañada por el poder económico y político.
La catástrofe medioambiental de Las Tablas se suma al resto, de carácter económico y financiero, que azotan con crueldad a la ciudadanía, quedando impunes sus responsables. No son cuestiones inconexas. Vivimos el apocalipsis de una forma de entender la política; el resultado de un gobierno de marcado carácter caciquil, sazonado de democracia pero con males endémicos arrastrados desde el franquismo y maridado con el avinagrado clientelismo autonómico, génesis de tantas injusticias cometidas contra los castellano-manchegos.
Es hora de que el pueblo más durmiente entre en autocombustión.
